No me conoce, pero se acerca a mí. Un pie adelante del otro sobre el piso frio de madera.
Las luces están prendidas.
No nos miramos, no hay saludos ni torpezas. No hay sexos, ni apellidos, ni edades.
Una silla hace de línea divisoria entre una y la otra.
Nos sentamos.
Tiene un pañuelo rojo. Yo voy de negro.
Estamos espalda con espalda y ninguna se dio cuenta todavía.
Hasta que nuestros tactos se sienten.
Es así que gira la cabeza y se cambia de lugar.
Yo me siento en su lado, ella en el mío.
Pero se para, se acomoda y me empuja con los pies.
Se sienta y se mece.
La miro, enojada, la empujo. Me paro en mi silla, sacudo las piernas.
Me vuelvo a sentar.
Ella se para sobre el piso, detrás de mí.
Puedo verla por el espejo.
Masajea, enreda mi pelo. Un rato la dejo.
Me doy vuelta, la miro y giramos en círculos.
Su pie se posa en un agujero del respaldo.
Yo ojeo por entre las patas.
Me muestra la silla, pero niego con la cabeza.
Señalo la silla, la miro.
Ella insiste. Yo insisto.
Empuja la silla hacia mi.
Intento levantar la silla, pero el asiento se despega.
Nuestro susto es infinito. Es inocente.
Corremos hacia atrás de la cortina negra.
Silenciosas, nos acercamos de nuevo.
Contamos hasta tres, levantamos el asiento y sale de todo de ahí adentro.
Increíble. Inabarcable para cuatro ojos.
Nos sentamos como nos descubrimos.
Espalda con espalda sabiendo que la otra está.
No hay géneros, ni nombres. No me conoce.
De fondo nos mueve Shake It, de Thom Hanreich.
(Click y Escuchar)
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Más
- mayo (1)
- septiembre (1)
- julio (1)
- mayo (2)
- abril (1)
- marzo (1)
- febrero (2)
- diciembre (1)
- octubre (6)
- agosto (1)
- junio (1)
- mayo (3)
- abril (2)
- marzo (2)
- febrero (1)
- enero (1)
- diciembre (2)
- noviembre (5)
- octubre (4)
- septiembre (3)
- agosto (6)
- julio (3)
- junio (7)
- mayo (2)
- abril (1)
- marzo (1)
- enero (1)
- diciembre (1)
- octubre (1)
- septiembre (5)
- agosto (12)
- julio (5)
- junio (12)
- mayo (7)
- diciembre (2)
- octubre (1)
No hay comentarios:
Publicar un comentario