En Buenos Aires nació la fábrica de tejidos y, más tarde, su hermana menor. Ella, "Coquita", sin saber quienes eran los fotografiados, guardó las fotos que llegaron en la valija.
Cuando me las mostró, había algo presente en lo que ví. Una historia que rebalsaba de las imágenes, las caras de la gente. Una posibilidad de que ahora estén en cualquier parte del mundo, de que hayan sufrido torturas inimaginables. Su presencia sin nombre seguía en esos ojos a punto de quebrarse. Ojos saltones, narices torcidas, orejas grandes. Rasgos de otro continente.
Basia se convirtió en pintora. Su taller está repleto de lienzos de color. La primera vez que entré, en los caballetes había cuadros con barcos. Estaba pintando sus memorias del viaje a la Argentina, y los llenó de símbolos y dibujó rosas de los vientos. Anticipando una llegada, con miedos y ansiedad.
Hoy, colgadas de la pared, siguen dos obras de arte que me fascinan.
Una es un cuadro blanco con ovejas de plástico y ovillos de lana que se van enredando y anudando. Tiene palabras invisibles, palabras en idish. Y Basia dijo que es sobre la familia. Sobre varenikes, knishes, papas y cebollas, la fábrica de tejidos, lanas de colores, su papá, su tío y 1947.
La otra: una foto que sacó Saderman, un fotógrafo amigo. No pensé que la retratada era Basia hasta que alguien me lo hizo notar. ¿Y cómo imaginarmelo? Si a la mujer le faltaba algo para ser ella. Algo que había visto en los polacos en blanco y negro. Esos rasgos y marcas, después del dolor.
"A través del arte se interpreta la verdadera historia de la humanidad. La historia escrita puede ser apócrifa, tergiversada, pero en el arte no se puede mentir. Cada trago, cada gesto, cada color es revelador. La historia del arte es por lo tanto la gran reveladora de la historia del hombre.
Por eso los que conformamos la gran tribu artística, nos empeñamos en contar a través del arte nuestra porción de eternidad."
Por eso los que conformamos la gran tribu artística, nos empeñamos en contar a través del arte nuestra porción de eternidad."
(Basia Kuperman, abril del 2004)
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