11.01.2010

A veces pasan cosas los 27 de octubre

"Yo nunca fui, soy o seré peronista, pero en el 2003 el ex presidente recibió un agujero negro con forma de mapa en el que no quedaban ni los mástiles (porque ¿qué bandera íbamos a colgar?). Fue el primero en quedarse en el gobierno luego de tanta cosa, el primero en animarse a sacarnos de ese estado. Se afrontó al campo y a los medios de "descomunicación", como suelo llamarlos. Decían que eramos del primer mundo. Eramos el bidet del primer mundo. Y se le critica la crispación, pero yo me pongo de pie para elogiarsela: ¿Hay menos crispación en Carrió? ¿En los Duhalde? Simplemente le critico haber elegido a Cobos. La democracia es un prodigioso..."
Dejo de prestar atención, la radio parece bajar su volumen mientras las nubes están cambiando de forma.
Es la primera vez que escucho tanto suceso en mi país. No en el sentido de movimiento, sino de algo tan hondo. En esta tierra con pampas, glaciares, ceibos, con pancitas y penínsulas sobre el océano Atlántico, sobre el río más ancho del mundo. Cuánto carnaval, y falta poco para el día de los muertos.
Y ahora me viene la cara de Caro "Che, se murió Kirchner", con esa voz jodida que nunca sabés si creerle o no "No te rías boluda, es en serio". Miércoles, después de dormir hasta las dos de la tarde, después de una noche de peleas, ollas de fideos, guitarras, luna y baile. Y me impresionó.
Me acuerdo. Creo que siento lo que siente la plaza, cada vez que la pisan esos pies que llevan las pancartas, que llevan a alguien a cococho. Puedo entender lo que sienten los que pisan la plaza. O lo que siente su hija. Y hasta comienzo a sentir lo que siente quien muere por saber que pasará después. Quien recuerda sus errores. Quien no se inmuta.
Siento que no pasó, aunque me doy cuenta del luto de la mitad del país.
No puedo decir que no pasó nada, porque hay un no se qué en el ambiente, una sensación de que algo denso está pasando afuera y adentro. Aunque mi jardín de la silenciosa Zona Norte brille, sobrevolado por mosquitos. Aunque apague la radio, queme los diarios, me olvide de lo político de la vida humana. Se siente en el aire.
Estoy segura de que toda persona tiene dos polos y piensa cosas que se contradicen entre sí, tiene ideales que no encajan en ningún partido o línea. Y creo que Kirchner no era peronista. Era Kirchner, un Kirchner hecho y derecho. Porque ya me harté de hablar de muertos que paren a vivos. Porque Menem también era peronista, y no creo que ni Carlos ni Néstor sean Juan Domingo. Y también creo que hizo cosas bien, y cosas mal (y eso es lo que muchos no saben aceptar) . Que lo suyo fue Democracia a pesar de todo, que es, en un punto, lo que importa. Nunca, jamás, en los doscientos años de directorios, triunviratos, presidencias y dictaduras que tuvo la Argentina, el pueblo entero apoyó y se contentó con un Gobierno. Y eso es la Democracia, la variedad, todos. Pero todos pensando, opinando: no importa si a favor o en contra. Lo importante es que Néstor movió los cerebros, activó encéfalos, a medida que él hacía y decía, nosotros volvimos a razonar, a tamizar la información, a no tragarnos todo. Ésto es importante más alla de ser bueno o malo, algo pasa, y más gente sabe, más participan.
Dicen que Kirchner fue crispación, oposición, corrupción. Oficialismo, peronismo, kirchnerismo. Golpista, soberbio. Derechos humanos, retenciones. Ayuda, una escuela militar sin Videla, cambios. Dicen que fu pingüino, chorro, presidente, primer caballero. Kirchner fue, pero se hizo notar. Y seguirá siendo.

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